
Hace tiempo que quería un fitopercolador, pero no encontraba ninguno que realmente se ajustara a lo que necesitaba. Después de darle muchas vueltas, decidí que lo mejor sería fabricarme uno yo misma.
Había visto varias ideas, incluso el famoso “método de la botella”, pero nunca me convenció del todo: cortar la botella, pelearme con un tapón que no permite graduar bien el goteo… creo que el invento acabaría con mi paciencia😜.
Quería algo funcional, no muy grande, cerrado y cómodo de usar. Así que busqué la manera mas sencilla, con pocos materiales, sin que fuera de plástico y que no fuese muy costoso.
La base es una caja de madera en vertical, protege el contenido de la luz mientras percola.
Le hice un agujero ancho en la parte superior donde puedo añadir la materia vegetal, el solvente y los filtros cómodamente.
Tiene una tapa de un tarro para cerrar el fitopercolador una vez preparado
De fitorpercolador utilizo un embudo de boca ancha de vidrio de borosilicato, con llave de cierre de teflón que me permite controlar perfectamente el goteo y finaliza en forma de aguja.
Para recolectar el extracto utilizo un MATRAZ ERLENMEYER. Me faltaría una pieza entre la aguja y el matraz (tengo que darle alguna vuelta más)
Además, la caja se cierra completamente, lo que evita que entre la luz, el polvo u otras impurezas mientras el proceso está en marcha.

⚗️ Resumen: una caja de madera, una tapa de tarro, un embudo con grifo y un matraz o un vaso de precipitados.
¡Estoy contentísima! Es un sistema sencillo, pero cumple exactamente con lo que necesito:
Seguramente a medida que lo use lo iré mejorando pero de momento va genial.